Carta ciudadana a los Reyes Magos
Queridos Reyes Magos:
Desde que os escribo ya sabéis que apenas si pido alguna chuchería para mí, puesto que me inclino más hacia las cosas de mi pueblo. Redacto estas líneas cuando mis paisanos están a punto de zamparse el roscón de Reyes (aquí, del día de los Inocentes), que no me extrañaría que este año el partido promotor lo incluyera en su programa electoral, ya que se ha convertido en un asunto, más que de pueblo, capital y de masas.
Este año he visto en fotos más niños totaneros vestidos de Papá Noel que nunca. Ya se sabe que el personal se viste de Papá Noel hasta para repartir folletos de ofertas inmobiliarias por las calles principales de nuestras ciudades, o para ofertar menú en restaurantes chinos… No me extrañaría que llegue el día en que nuestros políticos salgan a la Plaza ataviados de Papá Noel, con campanilla y todo, a felicitar las Navidades al ritmo de “Pastorcito, ¿por qué lloras?... Ven acá y te lo diré”.
Para este año, que parece el año del agente 007 con licencia para matar, me da en la nariz que la licencia va a ser para construir a ladrillazo y tente tieso. Según las cifras que se publican en los papeles: imprecisas decenas de miles de casas con una población para Totana prevista en ciento no sé cuantos mil habitantes. No es ciencia ficción, así que Sus Majestades deberían hacer algo –un conjuro, un brebaje…-para detener semejante desatino que nos va a llevar hacia el Apocalipsis urbanístico, demográfico, cultural y no sé cuantas cosas más, aunque prometo investigar en ello.
Lo peculiar del asunto es que, también por lo que se lee, hay por ahí sabuesos para rastrear los convenios urbanísticos de Totana, que vistos sobre el mapa parece como si un ejército perfectamente pertrechado hubiese puesto con sus campamentos sitio y cerco a Totana, rodeándola por todos los puntos cardinales y no nos dejase salir ni para tomarnos un café fuera del término. ¡Una cosa ideal!, como decimos en mi pueblo. Lo de Alhama va a ser una broma o un anís comparado con esto, si no hay quien lo remedie.
Queridos Reyes: por Totana colea un asunto que ni con detectives se encuentra la solución, a ver si ustedes, que son tan sabios, lo pueden aclarar. Es el famoso “expediente Casa de los Carlos”, una fachada protegida oficialmente, justito al lado de la concejalía de urbanismo, del despacho del concejal y de la Policía Local, que la nochevieja del 2005 se derribó impunemente (sólo faltó brindar con sidra “El Gaitero”, por la fecha y lo chispeante del asunto), con apoyo logístico de las fuerzas locales, las mismas que todavía siguen diciendo que no saben nada, pero que, en palabras del concejal de urbanismo “se perseguirá a los culpables” (eso y, si es posible, a caballo, para hacerlo más cinematográfico), y en puesto de darles vergüenza política o torera, tanto da, se ponen cáusticos, como la sosa, y hasta la próxima, y el señor concejal tan campante. Dígannos algo, Majestades, para no tener que recurrir a Capel, el tío ese de las cartas.
En cuanto al agua, ya no les vamos a pedir que intercedan por la que necesitamos para regar, pues eso se va a solucionar con las pancartas del “agua para todos” de los ayuntamientos, que del tiempo que llevan colgadas se han vuelto milagreras, sino que lo hagan para los benditos campos de golf y las sacrosantas urbanizaciones que entre todo ese magno club organizado en torno al ladrillo nos están preparando a la carta, pensando exclusivamente en el dinero que todos se van a embolsar y al pueblo que le vayan dando. Como cada vez irá quedando menos agricultura y menos ganadería, pues con cuatro chispas que caigan, el campo arreglado.
Esto es lo que yo les pediría en este nuevo año, aparte de otras muchas cosas, como, por ejemplo alguna rotonda prefabricada para colocarla en un “tris” para que a nuestro Ayuntamiento no le pase como con la del desvío de la N-340, que, como esas catedrales góticas construidas a lo largo de los siglos, camino lleva de emular estos ciclos constructivos.
Melchor, Gaspar y Baltasar: muchas gracias por sus reales gestiones. A mí me pueden dejar en la ventana, si les viene bien, algún estomacal oriental especialmente indicado contra los convenios urbanísticos, pues tengo el cuerpo muy revuelto últimamente.
Ginés Rosa
Artículos:
El rey y los obispos
La desmemoria histórica
Política y gastronomía
El carril bici del Guadalentín
El Plan nuestro de cada día
El ciudadano no tiene quien le escriba
“Made in China”,kaput
¡Que viene septiembre!
Nos estamos consumiendo
Evocación del verano
¡Santiago y cierra España! (¿por vacaciones?)
Ideas para el verano, con permiso
La autovía
Y ahora , ¿qué?
Adiós a nuestras señas de identidad
¡Pobre Totana, cómo te están dejando!
La dichosa pancarta
¡A construir se ha dicho!
Inmigrantes, ciudadanos de la UE y elecciones
50 años de El último cuplé
La torre de Totana y su convenio
Totana en primavera
Los "1000 euristas"
Este país
La Encomienda en el recuerdo
Cosas de la Semana Santa de mi pueblo
Algo más que una fecha
Borrón y cuenta nueva
Carta ciudadana a los Reyes Magos
El roscón de Totana
Navidad: de la capaza al carrito
Los “guardias” se trasladan
Deporte para todos, como el agua
La vendimia en el recuerdo
Sobre el habla de Totana
Totana internacional
Los puntos del carné
Plaza "la Constitución"
La variante norte
¡A todo gas!
Santa Eulalia, de convenio
La alfarería, en peligro
Nostalgia de las tabernas
Las calles de los generales
Totana y sus ciudades hermanas
|